El uso de sistema de facturación electrónica

La factura electrónica es una equivalente a la tradicional “en papel” y que sustituye a ésta en base a una transmisión del documento entre emisor y receptor por vía electrónica.

El uso de este sistema permite ahorrar costos, mejorar la eficiencia y reducir tiempos de gestión y un flujo más ágil de las transacciones con clientes y proveedores.

La factura electrónica exige, a su vez, una firma electrónica para garantizar la autenticidad de la misma. La firma electrónica se realiza mediante un dispositivo digital que graba de forma inmediata la firma en sí, que sirve para confirmar la aceptación de dicha factura electrónica.

La normativa indica que la firma electrónica avanzada ha de estar basada en un certificado reconocido y generada mediante un dispositivo seguro de creación de firmas.

¿Cómo se sabe que la firma generada se ha hecho mediante un dispositivo seguro? En este caso un dispositivo seguro para la generación de firmas ha de ofrecer, al menos, las siguientes garantías:

  • Que los datos utilizados para la generación de firma pueden producirse sólo una vez y asegura razonablemente su secreto.
  • Que los datos de creación de firma pueden ser protegidos de forma fiable por el firmante contra su utilización por terceros.
  • Que el dispositivo utilizado no altera los datos o el documento que deba firmarse ni impide que éste se muestre al firmante antes del proceso de firma.

La factura electrónica nos permite el aprovechamiento de las nuevas tecnologías en el envío y gestión de las facturas, así como en la automatización de estos procesos. Sin embargo sólo se admite bajo estos criterios, que aportan seguridad al sistema.